Tengo 25 años, mi propio trabajo, mi propio apartamento y sin embargo, mi familia no me deja en paz porque cree que no soy feliz y que ya es hora de que esté casada y tenga hijos. Como si eso fuese el objetivo central de mi existencia.
Los quiero mucho y aprecio su preocupación, pero ya no soporto su presión sobre mi vida. No quiero que me hablen de mis hermanos ni que me obliguen a visitar tiendas de ropá de bebé para que “vea de lo que me estoy perdiendo”.
¿Qué tengo que hacer para que dejen de meterse en mi vida?
-Blanca.
Quisiera creer que puedo ayudarte en esto, pero las familias no se alejan nada fácil.
Yo he intentado [...]