Los hombres sueñan con ser objetos sexuales, pero por ser buenos hipócritas, suelen tropezar en su búsqueda desesperada y humillante por algún tipo de encuentro que implique la expulsión de sus fluídos.
Así que enmascaran sus intenciones con promesas incumplibles de amor, que podemos terminar creyendo si no hacemos uso del sentido común y la simple observación de como se arroja sobre ti todo el tiempo, cual perrito faldero en celo.
Eso es un error.
Cuando quieran sexo, pidan sexo. Sean descarados al respecto. Algo de honestidad en ese aspecto nos salvará de muchas lágrimas y si no necesitamos más que eso, somos capaces de asimilarlo (sobre todo en períodos extensos de abstinencia en que las hormonas controlan nuestras acciones).
Lo importante si estás [...]