La verdad del sexo con vampiros

[X] Por Kata [ ] Relatos   16 de septiembre del 2009

No hace muchos años era una linda e inocente colegiala con faldita de prenses, zapatos de suela clara y mejillas coloradas. En ese entonces no tenía muy claro lo que iba hacer con mi vida y me inscribía en cuanta cosa había para matar el tiempo, evitar estar en casa y conocer chicos.

Hice una exploración vocacional bastante extensa, primero quería ser artista plástica y conseguí un profesor de pintura en el centro que por 3 dólares me enseñaría perspectiva y profundidad. Lo único que aprendí fue cómo obtener placer de 4 diferentes tipos de frutas de un “bodegón”. También que si usas la trementina sobre el lienzo, borras las malas pinceladas. Si la inhalas, borras recuerdos de la mente.

Mi amor por el “teatro”

Decidí tomar clases de teatro en mi colegio, eran gratis y quedabas bien ante la sociedad por aprovechar tu tiempo libre en las tardes, pero mis cualidades histriónicas eran casi nulas. Presenté un monólogo de Julio Cortazar porque lo había visto en la calle y me parecía genial, sin embargo no tenía ni idea de cómo subir una escalera. Al profesor no le importó mucho ya que mis sensuales gestos y diminuta falda me hacía parecer lo suficientemente cuerda para ser actriz.

En el primer ensayo, recreábamos una historia de amor entre dos vampiros donde la protagonista decide acabar con su soledad y buscar un compañero permanente. Noté en mi profesor una extraña fijación por el vampirismo: su tono de voz, ropa y hasta su forma de sentarse. Ese toque gótico me llamó la atención. Vi una erección muy interesante en su pantalón durante el ensayo mientras revisaba los parlamentos y me antojé de probar un vampiro. Lo haría por el arte, porque ciertamente eso me ayudaría a estudiar mi personaje.

El profesor me gustaba, tenía un aire a Bela Lugosi que me hacía obsesionar más con el hecho de tenerlo sobre una cama. El primer intento de acercamiento lo hice para estudiar mis líneas. Era tarde y en el colegio ya no podíamos estar, así que sugerí estudiar en su casa un par de horas para que la lección quedara clara.

Por qué los vampiros necesitan sangre…

Llegamos a su apartamento, un sótano de 100m2 un poco húmedo, sin ventanas, y con una variedad de velas de olor baratas. El profesor me ofreció algo de tomar y mientras él iba a la cocina, yo recorría el lugar. Había un pasillo lleno de pelucas de colores, luego un mural lleno de fotografías de actrices de los años 40. Una en particular llamó mi atención y la bajé del muro, pero el profesor regresó y me asusté. Tiré la fotografía al suelo y quebré el vidrio del marco. Me incliné afanada a recoger los trozos de vidrio del piso, me hice una herida en la mano y salió un chorro de sangre.

El profesor puso a un lado la alta copa de zumo que me traía y me intentó auxiliar, me dijo que la saliva era un cicatrizante natural y que debía chuparme el dedo en ese preciso momento. Me excitaba la idea la verdad y le metí el dedo rápida y bruscamente su boca, mi sangre mojaba sus labios y vi de nuevo esa erección que tanto había estado en mi cabeza.

Sin pensarlo dos veces agarré esa prominente zona en su pantalón, pude ver en su rostro que me deseaba y que el olor a moqueta mojada en el lugar dañaría el momento. Quedé vestida únicamente con mi falda de prenses del instituto, él quedó con la camisa negra y me llevó a un sofá victoriano mientras me besaba el cuello, yo gemía como loca porque estaba muy excitada, ¡me iba a tirar a mi profesor!

La sangre de mi mano había parado, pero residuos de ella estaban en mi cuello, en mis piernas y en mi boca. Llegamos a la cúspide y yo quería ya tener acción real con él…

Fue el peor minuto y medio de mi vida, el imbécil tuvo un orgasmo antes de quitarme los zapatos, Al parecer toda la sangre que lo excitaba bajó demasiado rápido y resultó ser nociva para el buen desempeño sexual de los vampiros. Fue realmente frustrante, no pensé que fuera precoz, fue horrible, realmente horrible.

Me levanté rápidamente y me vestí dándole la espalda. Agarré mis cosas, tomé un sorbo del zumo y giré a verlo antes de irme. Estaba tendido en el sofá con cara de idiota, los ojos en blanco, la lengua afuera y en shock. En ese momento supe que sufriría de eterna inapetencia sexual si recordaba esa imagen.

Al día siguiente volví a ensayos, pero la junta escolar no dejó que la historia saliera a la luz, al parecer una historia de vampiros era muy fuerte para alumnos de instituto. Mi profesor no apareció esa semana, se declaró enfermo, y mandaron a uno sustituto para armar en tiempo record una obra de comedia. Tenía payasos y elefantes. Yo fui una inocente florecita silvestre. Era genial, no tenía que decir prácticamente nada. Lo mejor del asunto fue que el nuevo profesor me confirmó que el sexo es bueno y que las apariencias engañan ¡Oh! Que buen sexo puro y duro durante 30 minutos me ha sabido dar el payaso. Me lo tiré aún con el traje puesto. Fue difícil quitar el maquillaje púrpura de mis panties, pero valió la pena.

 

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15 Respuestas para “La verdad del sexo con vampiros”

  1. Nunca me gustó la idea de tener sexo con alguno de mis profesores.
    Pero creo que es porque ninguno me ha gustado y la mayoría de mis profesores han sido mujeres -.-’

    Suena bastante interesante la idea de un encuentro sexual en un sotano que parece mazmorra.

    Tía, eres mi ídola. Haber dejado así a un tipo es genial. No creo que quisiera tener sexo en un tiempo por pensar en lo que le hiciste.

  2. Esto sí es un texto. Da gusto leerlo.

  3. @Daz Esto no lo escribió la Tía Xime. Lo escribió Kata.

  4. Los vampiros siempre me han parecido seres sexy. Una de mis fantasías sexuales es..errr…en fin, has arruinado la imagen mental que tenía de ellos T_T. No obstante, te perdono porque me hiciste reír mucho con tu artículo Kata XD .

    Espero el próximo ^^

  5. Kata, mil disculpas u.u
    No me fijé bien en quién lo había escrito.

  6. Me acordo del chiste de la vieja que se lo mamaba a un payaso y cuando estaba en lo mejor, paro en seco, el payaso le pregunto “Que paso???” y ella respondio, “es que me sabe chistoso”

  7. Jajajaj :lol: Kant esta excelente… (y)

  8. Bueno el articulo!

    @Kant jajajjajajajajaj XD XD XD XD

  9. sos una idola!!!, ojala pudiera yo hacer la mitad de lo que vos hiciste…

  10. Ja yo siempre fui muy cerrada al respecto y es que si algún profesor me llegó a gustar fue desde otra perspectiva nada sexual, aunque si es interesante ver cómo una fantasía en cierto modo llega a decepcionar. Generalmente todas hemos tenido una fantasía de tipo vampírica, obviamente inspirada en la imagen sexy que se ha hecho del vampiro en los libros, las series y las películas. hoy en día, las adolescentes enloquecerían por un vampiro con la cara de Robert Pattison, en mis tiempos sería Brad Piit en Entrevista con el vampiro.

  11. si la plena ser vampiro seria genial pero tenias q informart un poquito mas no sabes q los vampiros no pueden tener sexo porq son seres muertos jajaja

  12. ¡Genial! Ya me estaba haciendo un final mientras leía, pero cambiaste abruptamente la historia y no me decepcionó, al contrario, me pareció muy divertido; aunque sí, a muchas les ha de pasar alguna cosa desagradable cuando por fin cumplen sus fantasías.
    A mí los vampiros siempre me han parecido elegantes, misteriosos y sensuales, como Béla Lugosi (para mí, el mejor). Excelente y con ingenio :D

  13. Yo tengo un novio q enrealidad si es vanpiro el es doctor y cuando ivamos a tener sexo me lo dojo pero al principio no le crei pero un dia lo vi tomandose una bolsa de sangre q tenia escondidaen su mochila deportiva y un dia le vi los ojos de la parte del sentro rojos como sangre y cuando lo bese note q tenia colmillos al dia siguiente tuvimis sexo y ronpio la cabesera cuando despertamos me fije en el espejo y tenia marcas de dientes y rasguños y el me dijo aora me crees y … Leer mas

  14. vampiros? ojala existieran , me tirariaunos cuantos jjajajaj

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