¿Ella me contagió esta infección?

[X] Por Tia Xime [ ] Consejos   21 de septiembre del 2009

Suelo recibir preguntas curiosas en mi correo. La mayoría se relacionan con la indignación de pobres hombres ante lo que les sucede con las mujeres. Se nos acusa de todos los problemas de sus vidas, sean profesionales, emocionales, económicos, o como es obvio, sexuales.

Una pregunta de esas es:

Creo que puedo tener una infección, pero no sé como decirlo a mi novia… ¿Qué puedo hacer?

¿Tienes una horrible rasquiña y tu “amiguito” se ve como un adolescente con problemas de acné, que está muriendo de asfixia? ¿Huelen tus genitales como si hubiesen dejado morir a una camada de ratas en un ataúd lleno de queso Cheddar durante un mes? ¿Tus secreciones ya sirven como pegante industrial?

Es hora de revisar tus pasos hasta este penoso momento. ¿Con cuántas mujeres has estado antes?¿Cuántos hombres? Sí, aquella ocasión de “jugar a las espadas” cuenta.

No temas, ella asegura que es virgen.
Si la suma supera a más de cero, es hora de ir a una clínica.

No temas, no es Terrible.

Humillante tal vez, puedes tener por seguro que es Doloroso, que será Vergonzoso comprar los tratamientos y que los farmaceutas eviten tocarte a ti o a tu dinero. Pero Terrible, lo que se dice TERRIBLE, no lo es.

Por favor, ten algo de dignidad. Nada de gorras de béisbol y lentes oscuros a menos que sean parte usual de tu indumentaria. Cuando llegues a que te revisen esa cosa putrefacta con la esperanza de que no la vayan a amputar, piensa que las obtuviste teniendo sexo sucio. Esto es tan sólo un pequeño precio por las horas de diversión que has pasado (si en su defecto, fueron breves minutos… lleva tu gorra y tus lentes, no hablaremos más al respecto, por ahora)

Sé amable con las enfermeras y los doctores, recuerda que en sus manos estará lo que más valoras.

En cuanto entres a la sala, asume la posición de mujer dando a luz o de oficial del ejército en busca de un ascenso para que te introduzcan instrumentos o dedos largos y gruesos hasta ver de que se trata tu problema.

No menciones ni por accidente lo ocurrido a tu novia actual, inventa más trabajo, problemas familiares, dudas sobre su fidelidad. Y asegúrate de seguir con disciplina los tratamientos, aunque tome varios meses. Nunca pienses “una vez no me hará daño”. En caso que sea posible que ella descubra la verdad sobre lo que ocurrido, arroja la culpa sobre ella. Sí, que si estás infectado es su culpa. Que no puedes comprobar que ella no te contagió. Si la relación no termina violenta y rápidamente, considérate muy desafortunado.

Ahora llego al caso del hombre fiel y crédulo: ¿Le creíste que era virgen? ¿Qué no sólo eras el mejor hombre en su vida sino el único? ¿Creíste que realmente una vagina siempre huele así?

¿Cuando la confrontaste te dijo que seguramente fue culpa de ir a un baño público?

Eso te lo ganas por creer en las hipócritas.

Tía Xime,
Es mejor una descarada limpia, que una solapada infectada.

Foto por Martin Whitmore

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Una Respuesta para “¿Ella me contagió esta infección?”

  1. ¿Donde quedó la vieja tradición de poner un cuchillo contra el cuello de la pareja y desinfectarla con alcohol antiseptico y cera de vela caliente sobre las areas erogenas sospechosas de ser contagiosas?

    ¿No? ¿Sólo yo?

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