Piratería para todos

[X] Por Tia Xime [ ] Consejos   28 de enero del 2011

Gracias a pasar casi una década escuchando La Macarena, sé que lo que sucede en España tiene impacto por mucho tiempo en Latinoamérica. El debate de sordos respecto a la piratería es un tema que no puedo dejar de tratar.

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No robarías un coche. No robarías una cartera. No robarías un celular. No robarías una película. Comprar películas pirateadas es un robo. El. Robo. Es. Ilegal. Piratería. Es un crimen.


Para la industria del entretenimiento en general, el enemigo es el pirata. Nada está prohibido a la hora de atacarlo. Así que las acusaciones que realizan contra los piratas incluyen, pero no se limitan a: Robo, Lavado de Activos, Fraude, Asalto Sexual, Intento de Homicidio y Colaboración con Terroristas. Ese amigo que te pasó una copia de Eat Pray Love grabada en un teatro es un criminal y deberías denunciarlo para que Julia Roberts pueda seguir haciendo películas de autoayuda. A pesar que te la dio gratis.

Para los piratas, Copiar no es Robar. “La industria del entretenimiento tiene demasiado dinero y todo debería ser libre. En especial la pornografía alemana de ancianitas defecando sobre mesas de billar. Pero en tanto bajen las películas de las cuentas creadas por su grupo, porque el otro grupo de piratas no es tan bueno como ellos, tiene mal gusto, no saben sincronizar el sonido y sacan Fakes. La industria tiene la culpa de la existencia de la piratería y deberían dejar de cobrar por mostrar su producto y ganar el dinero en la venta de camisetas o boletería para conciertos.”

En otro extremo están los creadores, quienes se sienten vulnerados y salen en comerciales diciendo que por culpa de la piratería no pueden producir nuevo material, ni pagar por la educación de los venticinco huérfanos que adoptaron en su último viaje a Ghana, ni a sus agentes, abogados, mano de obra ilegal, peluqueros, cirujanos plásticos, proxenetas y proveedores de droga. Si realmente los amas, debes comprar originales. Y las versiones relanzadas. Y las colecciones de grandes éxitos remasterizadas. Y las camisetas originales. Y todos los productos de los cuales son voceros.

Finalmente, están los usuarios. En la práctica son indistinguibles de los piratas, porque si les das una conexión de Internet ilimitada, lo primero que harán es buscar las cosas que les gustan. Y es casi inevitable que entre las cosas que les gusta no haya algo ilegal. Ellos quieren ver el capítulo que se perdieron de la serie de TV que aman (con devoción de novio de contorsionista de Cirque du Soleil), quieren escuchar completa la canción que aparece censurada en la radio, quieren ver esa película que no creen que vale la pena ver en una sala de cine.

Es por eso que cuando se arroja todo el peso de la ley sobre los piratas, los primeros atrapados pueden ser niñas de 13 años que descargaron toda la colección de música de Rihanna en mp3 (sin mencionar que su ordenador está lleno de troyanos, spyware, virus y toolbars por su inexperiencia al descargar de sitios piratas).

¿Entonces la lección es que es mejor disfrutar de los productos legales?

Si para ti disfrutar es pagar una fortuna para entrar a un cine atestado de adolescentes, escuchar a la gente hablar por teléfonos celulares, enviar mensajes de texto, descubrir trozos de goma de mascar en los asientos y soportar media hora de avances antes de ver una película mediocre doblada al castellano de la que ya viste las mejores escenas hace varios meses en los avances… ¡Genial! Si te gusta ver los anuncios antipiratería en 3 idiomas distintos y veinte minutos de avances antes de ver el Bluray por el que pagaste en versión extendida, pero que tienes que ver doblada, porque no se les dio la gana de lanzarla con subtítulos… ¡Felicitaciones! Si te gusta gastar dinero en un CD aunque sólo te gusta una canción; y para colmo de males si lo introduces en el PC te va a instalar spyware… ¡Enhorabuena!

Siempre que escucho a alguien defender a la industria del entretenimiento sale lo que llamo “La Defensa Del Ferrari”: Si pudieses tener gratis lo que quieres, la gente robaría Ferraris todo el tiempo. Si yo pudiese robar Ferraris todo el tiempo lo haría, pero sólo si puedo matar al dueño también. Culpo de eso a los videojuegos, al cine y a la música satánica. El problema es que las víctimas de la piratería no siempre son las obras maestras. Deberían aceptar que la piratería sirve muchas veces para tener acceso al equivalente de un monociclo. Yo vi Twilight (Crepúsculo) sin pagar, pero eso no quiere decir que hubiese pagado una boleta para ver ese engendro de la cultura popular.

Si no fuese por la piratería no hubiese podido escuchar muchas canciones que la radio local no tiene ningún interés en mostrar porque el Noise no es un género popular, o ver muchas series de TV que no van a transmitir por mi compañía de cable o que son víctimas de un horario que se cruza con mi… digamos trabajo. Pero no quiero ir a la cárcel por ver Slumdog Millionaire (aunque lo merezca por ver semejante tontería). Y la verdad, preferiría ver mis series favoritas sin anuncios de “Aumenta tus senos” o “Conoce solteras en tu ciudad”. O sin las siluetas de personas que pasan frente a la cámara del pirata que grabó la película en una sala de cine.

Existen modos de desplazar a la piratería, pero la penalización de los usuarios no es una opción razonable. Ofrecer un servicio competente lo es. iTunes, Steam, Kindle y netflix son buenos ejemplos. Ofrezcan a sus usuarios lo que la piratería les ofrece, pero sin los virus y en mejor calidad. En el peor de los casos ganarán parte del dinero que dicen estar perdiendo y se ahorran hacer lobbying con costosos abogados que no comprenden como funciona Internet. (Tener menos hostilidad con el consumidor sería algo deseable, es difícil dar las gracias cuando sientes que tu amante está dispuesto a violarte si no quieres hacerle caso.)

Pero ante todo, dejen de perseguir a la gente que comparte y quiere disfrutar del arte gratuitamente. Pueden terminar obligándolos a ir a las bibliotecas.

Tía Xime,
Yo tengo principios y jamás me atrevería a ofrecer publicidad a cambio de dinero de sucios capitalistas. *Mensaje enviado desde un Blackberry Torch*

Fotos de travelinlibrarian y peorth

 

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5 Respuestas para “Piratería para todos”

  1. Excelente comentario. Estoy totalmente de acuerdo contigo. El conocimiento el arte y la ciencia son universales, por qué sería ilegal compartirlos?

  2. Acaso el arte y la ciencia o bien el arte de hacer ciencia no es auténticamente un derecho de la humanidad ? Y que por tal derecho nos ganamos el uso de tales adquisiciones humanas ? Me gusto la nota. Un saludo por usar el arte de escribir y la ciencia aplicada al conocimiento.

  3. Muy bien pero donde vivo no se puede conseguir nada original (se puede pero solo si ere contrabandista) desde los videojuegos, el p0rn, los cd’s cristianos y los videojuegos p0rno cristianos todo s pirata, si pudiera comprar algo orginal lo haria pero solo por q m banearon el win.

  4. En mi país se da muchisimo, con lo que te compras un disco original te puedes comprar 20 piratas, o si tienes internet los bajas de taringa, jeje imagínate comprar un disco que representa el 7.5% de lo que gana na persona promedio que gana un sueldo mínimo, si es que tiene un sueldo, y hay mucha pobreza y desempleo, mejor se compran un disco de 64 centavos de dolar, es lógico.

  5. Perdon pero en Mexico nada de lo que pasa en España importa, al contrario muchos europeos vienen se hacen de nombre y en España los adoran ej Paulina Rubio, bueno no… pero rocio durcal, martha sanchez la oreja de van gogh los del rio y n numero de interpretes maletas….

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