El mito de la belleza natural

[X] Por Tia Xime [ ] Consejos   1 de marzo del 2013

He escuchado mucho el término de “belleza natural” en estos últimos días, hasta que decidí estaba hastiada de escucharlo y tenía que escribir al respecto.

¿Quisieras que te vieran todo el tiempo como recién salida de la cama sin maquillaje, con la ropa sin lavar por meses o completamente fatal por la desidia física? Ese sería tu “look natural” si aplicamos igualdad de géneros.

El mundo que nos rodea nos invita al mismo tiempo a la indulgencia mientras nos juzga por no estar a la altura de los estándares de belleza modificados con Photoshop. Si dejamos que la naturaleza siga su curso con nosotras, terminaremos viéndonos como Venus, pero no la de Milo, sino la de Willendorf.

Muchos usan el término para referirse a esculturales deportistas que apenas si alcanzan la edad legal. Otros lo usan para referirse a maquillaje que no te hace ver como mapache o panda. A veces se usa para referirse a mujeres que beben yogurt y que gracias a eso pueden ir al baño regularmente (esa parte obviamente nunca es mostrada en los comerciales). Otros lo usan para excusarse por su gordura o defender a sus mujeres gordas. En muchos casos, se refieren a que el cuerpo del que hablan tiene operada menos del 50% de su superficie, anualmente.

Muy a mi pesar debo usar ese detestable recurso de la honestidad: Ninguna de esas descripciones menciona dejarse de depilar.



Una de las cosas menos naturales que tenemos es fingir que no tenemos pelo. Dependiendo de hormonas y/o predisposición genética, nos vemos en la obligación social de depilarnos al menos dos veces por semana. Porque hay zonas en las que no podríamos (deberíamos) echarnos cera.

Entre las técnicas para depilarse está afeitarse con cuchilla, lo cual te expone a todo tipo de sangrientos dolorosos accidentes en la ducha; usar cera, que te genera una relación sadomasoquista con las encargadas de salones de belleza; una variedad de químicos que están cercanos al ácido sulfúrico y finalmente, lo último de la tecnología laser, que puede costarte lo que te ganas en un mes de trabajo.

Una excusa usual para obligarnos a esto es que facilita encontrar ciertas partes de tu anatomía que muchos hombres tienen problemas para localizar incluso si te tatúas una flecha que apunta directamente a ella. Que es mucho más fácil pasar la lengua sin fricción. Otra es que las medias veladas se ven terribles cuando los patrones de pelaje no son de leopardo sino de gorila. Ni mencionar lo que sucedería si te pones un bikini sin depilarte. La aldea prendería sus antorchas si siquiera llegas a sugerir semejante cosa.

Y aún si te depilas en toda esa área, ten cuidado de no olvidar las axilas. A pesar de que nadie te va a pasar la lengua por ahí, la gente te clasifica dentro de todo un plano ideológico si llegas a olvidarlo.

Así que, del cuello para abajo, hay que podar continuamente por la presión social. Del cuello para arriba, la cosa es más aterradora. No creas que puedes ocultar un bigote con tinturas. Y contrario a lo que dice Mythbusters, el mito de afeitarse con cuchilla es muy, muy, muy real.

Otro elemento que debo objetar de la idea de la “belleza natural” es llevar una vida sana. No hay nada menos natural que no dejarse llevar por los placeres. Llevar una vida sana es vivir en constante privación de todo lo que te ofrece la tecnología. Es mentirte cada vez que dices que es la última vez o que es un antojo ocasional. Es vivir perseguida por la culpa. Nadie quiere comer quinoa, beber leche de soya o trotar una hora al día. Queremos todas las recompensas, pero el precio a pagar es doloroso.

Si comes todo lo que se te da la gana y amas tu metabolismo, mira a tu madre. En cualquier momento tu cuerpo te va a traicionar.



Eso es el otro problema. Vivimos peleando contra nuestra herencia genética. Nuestro pelo, nuestros cuerpos, el color de nuestra piel, la cantidad de granos, las enfermedades inminentes, la edad, todo opera en nuestra contra y la lucha contra lo que la naturaleza quiere hacer con nuestro cuerpo es una guerra campal. Una de nuestras rebeldías más comunes es tinturarnos el pelo. Si no te sientes más estúpida cuando llega el dolor de cabeza por culpa de todos esos químicos de decoloración, es porque naciste rubia.

Pocos insultos son más elegantes que decir que alguien tiene “belleza exótica”. Si no vienes de alguna remota isla del Pacífico, cuando te dicen “Exótica” lo que quieren decir es “Fea”.

Gracias a esos rasgos que no caben dentro del juicio estético de revistas de farándula, nos vemos obligadas a considerar el bisturí. Rinoplastia, liposucción, aumento de senos, reducción de senos, quitar papada, estirar la cara hasta parecer asiática, todo eso es considerado, al igual que la historia que usaremos para encubrirlo, que suele incluir un viaje de vacaciones y una mágica combinación entre dieta y ejercicio que nunca seríamos capaces de seguir. El problema es que no hay mujer que se haga sólo una cirugía.

Quienes carecen de los recursos económicos y la valentía para operarse, recurren a la ropa y accesorios para cubrir sus miedos. Pero la moda es una entidad sádica y sin piedad. Justo cuando crees estar a salvo, alguna tendencia viene a atacarte. Jeans descaderados, leggings, ombligueras, vestidos holgados, franjas horizontales, escotes en la espalda… de inmediato llegan imágenes de estrías visibles, nalgas escurriéndose, franjas de pelo y grasa que preferirías no mostrar en público y vergonzosos tatuajes de feto-demonios en llamas que estaban ahí sólo para tus amantes de turno… todas esas imágenes listas para ser juzgadas por el siempre insatisfecho público imaginario que tenemos que lidiar cada vez que al levantarnos pensamos “tal vez nadie notará si dejo de maquillarme hoy”.

Y falta mencionar los tacones… pero eso dará para otra columna.

Tía Xime,
Cuando te dicen que prefieren “la belleza natural” es porque les intimida la silicona, no porque estén listos para verte sin maquillaje.

Imagen de ge_ne

 

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8 Respuestas para “El mito de la belleza natural”

  1. No podemos levantarnos de la cama y mirar a nuestra mujer después de hacer el amor en su estado natural, y si nunca habia esta natural y la vemos así por primera vez y no es algo agradable…dios, aparte luego es cansado, quiero una mujer bella con o sin maquillaje, con o sin tacones..quieranse y arreglense natural, tiernas, a veces sexy, buena Tia Xime

  2. Tia, deja de poner excusas y depilate!

  3. Mi novia tiene 15 y ni sabe que es una p*** pinturita…. Tiene belleza natural, pero la sociedad la esta arrastrando y ya quiere maqullarse cuando no lo necesita. Le digo que haga ejercicio y ni madres piensa que eso no es “cool”. La quiero pero maquillandose, comiendo cuanta m****a en McDonal’s y no haciendo ejercicio pronto se va a dar cuenta que esa belleza natural solo yo la voy a soportar porque la quiero.

  4. Acabo de descubrir esta página web y me ha FASCINADO !!! =D

    Me gustaría que me permitas enlazarte a mi blog, o mencionarte en alguna entrada.

    Saludos!

  5. Mas auto-convencimiento.

  6. me gusta tu artículo, solo que no me gusta que sea “belleza natural” el nombre que decidiste ponerle… aunque tienes razón en la mayor parte de lo que has dicho (y te odio por eso, es agobiante jaja) creo que el término “belleza natural” no se refiere a eso, al menos no en el mundo que me rodea (soy bióloga y vivo rodeada de ratones de biblioteca o hippies de campo), creo que se refiere a relajarse un poco y estar en equilibrio, ser “tu misma” por trillado que suene y maquillarte cuando te sientas con la capacidad mental de … Leer mas

  7. No lo sé… Lo más que uso como maquillaje es labial y no sé si el protector solar cuenta(?
    Sólo llegué a usar sombras en algunas ocasiones en mis tiempos “Dark” xD hajaja

  8. Qué buena eres.
    Descubrí ayer este blog.
    Qué grande es esto.

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