Cada cierto tiempo tengo la fortuna de tropezarme con personas que aseguran que la virtud más importante es la honestidad. En vez de darles una bofetada y hacerles entrar en razón, sonrío y escucho con atención, porque sé que estoy frente a una hipócrita profesional. Cuando escuchas a hipócritas de verdad, no existen esas pequeñas señales que pueden revelar las mentiras, porque las líneas entre lo falso y lo real no existen para ellas. Pueden decirte que consideran que los valores cristianos son el amor y la tolerancia, pero un par de minutos después comentar que todos los homosexuales/negros/latinos/pobres/asiáticos/transexuales/enanos deben morir. Y no verán ninguna contradicción. Admiro profundamente a los practicantes de la hipocresía porque se necesitan muchos talentos para [...]







@tiaxime